De todos los años que llevo estudiando biología, muchos de mis compañeros de carrera siempre han tenido la ilusión de poder ver un colibrí samario, mejor dicho Campylopterus phainopeplus. Esta especie de colibrí, dada su estrecha relación con las plantas de las que obtiene su alimento, presenta hábitos especialistas. Sin embargo, esta condición ha hecho que sus poblaciones se vuelvan muy vulnerables, lo cual lo desplazó casi por dos siglos, dado que no se tenían registros de esta ave desde 1880, convirtiéndose casi en un completo misterio.

Este pequeño colibrí fue considerado extinto, ya que la información que se tenía provenía de registros del siglo XIX. Algunos de estos especímenes estaban mal etiquetados, pues eran producto de las expediciones del Carnegie Museum of Natural History (Pittsburgh, USA), realizadas en 1946 en Sierra Nevada de Santa Marta. Esta especie es tan misteriosa que no se tenían registros vocales de ella ni información clara sobre aspectos de su dieta.

Sin embargo, el 4 de marzo de 2015, como si fuera un tesoro oculto, apareció una pequeña población en la Sierra Nevada de Santa Marta. Antes de eso había sido declarada en peligro crítico o incluso considerada extinta. Por fortuna, reapareció, y desde entonces conservacionistas y biólogos han realizado estudios sobre esta ave, ya que es muy susceptible a los cambios y alteraciones del ambiente.

“Lamentablemente, la supervivencia del barbudito azul depende de un hilo”, afirmó Carlos Julio Rojas. “Los impactos del fuego están por todas partes; hay residuos de plantas carbonizadas esparcidas en todo el páramo. Hablé con algunos indígenas Arhuacos, y señalaron que los pueblos Kogi están produciendo los incendios, así como instaurando el levante de cerdos y ganado vacuno en toda la zona. Es importante que los incendios se detengan de inmediato y que el ganado y los cerdos sean retirados de las partes más altas de la Sierra Nevada de Santa Marta, para permitir que este frágil ecosistema de páramo pueda recuperarse y así evitar que este único colibrí se extinga”.

Se espera que las entidades ambientales protejan esta hermosa especie y hagan un llamado a la conservación: cuidar nuestros ríos, playas, bosques, selvas, páramos, llanuras y manglares, para que especies como esta y muchas otras no tengan que extinguirse y solo queden en el recuerdo.

Fuentes

Rare singing, emerald green and iridescent blue hummingbird unexpectedly rediscovered in Colombia.
Disponible en: https://www.birdlife.org

American Bird Conservancy. (2024).
Hummingbird unexpectedly rediscovered in Colombia.
Disponible en: https://www.birdwatchingdaily.com

El Espectador. (2022).
Redescubren un raro colibrí en Colombia que fue visto por última vez en 2010.
Disponible en: https://www.elespectador.com

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